Etapas del desarrollo infantil, de los 31 a los 36 meses

 

 La famosa etapa del egocentrismo

Nuevas adquisiciones

Esta es una etapa de gran egocentrismo; es decir, el niño está centrado en sí mismo, hace lo que quiere y todo pasa por él. A veces presenta conductas de rebeldía y autoritarismo. En ocasiones también demuestra ciertos desequilibrios emocionales (a esta edad entra en la primera etapa de cambios metabólicos y hormonales), pero a la hora del juego le encanta compartir tareas y, poco a poco, aprende a esperar su turno. Comienza a intervenir en juegos grupales.

Habla mucho y su vocabulario es cada vez más abundante. Es muy preguntón y necesita respuestas claras y cortas a sus preguntas: “¿por qué?”, “¿cómo?”, “¿dónde?”. Aparecen las fábulas y las mentiras; esto no muestra un rasgo negativo de su personalidad. El niño no miente para culpar a otro ni para evadir una respuesta, sino que su gran imaginación y el aumento del lenguaje, inspirados por la fantasía y la necesidad de conocer lo “no tangible”, lo llevan a crear sus propias historias. Es maravilloso disfrutarlas y no coartarlas, ya que esta capacidad se retomará en sus producciones durante los años escolares. Escucha atentamente sus relatos sin desvalorizarlos, pero detectando las mentiras para explicarle las consecuencias que esto acarrea y la importancia de hacerse cargo de la situación.

Aprende a cantar y a repetir versos sencillos. Le encanta bailar; puede saltar hacia los costados, correr en círculos y caminar en puntas de pie. Tiene mayor coordinación motora y puede usar el triciclo y los autos a pedal.

Es más independiente con su cuerpo: ha dejado los pañales, va al baño solo y llama para que lo limpien. Se limpia la nariz, se lava y seca las manos y la cara. Insiste en hacer las cosas por sí solo.

Se interesa por películas y cuentos con una temática determinada. Disfruta de los rompecabezas con mayor dificultad y de la actividad plástica con pinceles, témperas, rodillos, fibras, lápices y pegado de papeles. Le atraen los juegos en la computadora y algunas publicidades televisivas. Es recomendable controlar el tiempo que pasa frente a los dispositivos y procurar que no se convierta en un hábito que le quite tiempo de juego e interacción con su entorno. Mira los programas con él para asegurarte de que sean adecuados para su edad.

Selecciona los juegos en la computadora y asegúrate de que no aparezcan páginas para adultos ni imágenes nocivas para el niño.

Ahora tiene mayor memoria y una atención más prolongada, lo que le permite participar en tareas que requieren concentración, como juegos de secuencias, selección de figuras o trabajos sobre papel con una actividad específica. Repite números del 1 al 10. Construye frases y gestos de sus héroes y le interesan los juegos de memoria. No te pierdas los actos que te brindará usando disfraces, bailando, actuando y hablando como su personaje favorito.

Le da mucho placer el aprendizaje guiado y compartir momentos con niños de su misma edad. Es un buen momento para comenzar el jardín de infantes. Cuando decidas el inicio escolar, es importante que tengas en cuenta que tu hijo debe adaptarse a este nuevo “hogar”, donde también se nutre y crece, y que te necesitará para transmitirle seguridad y calma. Se debe considerar la elección del lugar apropiado y el tiempo de adaptación.

En relación con la adaptación, a veces es rápida y otras más lenta. Es un cambio para ambos: para la mamá, que deja a su hijo al cuidado de otras personas, y para el niño, que debe habituarse a lo nuevo. A medida que pasen los días, irás ganando confianza, que le transmitirás al pequeño, y ambos podrán disfrutar con mayor plenitud esta nueva etapa.

Qué juegos jugar para la estimulación de nuestros hijos

Para estimular el análisis y la síntesis visual y el aumento del vocabulario

Es hora de trabajar con rompecabezas de cuatro piezas. Espera a que tu hijo elija la pieza que quiere encastrar y háblale sobre ella. Puedes ayudarlo con instrucciones sencillas como: “prueba con otra pieza”, “voltéala”, “¿te parece que puede encajar ahí?”, “¿por qué no pruebas con el borde?”. Una vez logrado el armado, estímulalo con mimos y abrazos.

Para estimular la motricidad gruesa, las nociones espaciales y el equilibrio

Ármale a tu hijo un circuito para que lo atraviese como un gran equilibrista. Coloca en el piso una cinta larga y muéstrale cómo caminar intercalando lentamente los pies, haciendo equilibrio para no salirse. Al comienzo puedes ayudarlo tomándolo de la mano y luego anímalo a hacerlo solo.

Coloca una hilera de sillas e invítalo a pasar por debajo de ellas en cuatro patas. Primero que lo haga solo y luego entrégale un globo de color brillante para que recorra el mismo circuito empujándolo. Si te animas, dibuja huellas en papel de colores, recórtalas y colócalas en el piso.

Para estimular el razonamiento simple, la memoria, la atención y el análisis y síntesis visual

Utiliza un juego de memoria con pocas fichas. Colócalas en el piso o sobre la mesa y comienza con pocas parejas, agregando más de a poco para aumentar la dificultad. Primero muéstrale las imágenes y pídele que busque la que sea igual. Luego coloca las fichas boca abajo y toma tú el primer turno. Pregúntale: “¿estas son iguales?”, “¿hacen pareja?”. Espera su respuesta y luego deja que juegue. Ayúdalo las veces que lo necesite.

Para estimular las secuencias lógicas, la noción de tamaño y el inicio de procesos matemáticos

En esta etapa tu hijo arma series de elementos. Comienza con tres piezas y pídele que las ordene de la más pequeña a la más grande, acompañando la consigna con gestos. Puedes trabajar en plano horizontal o tridimensional. Si no logra armar la serie, muéstrale cómo hacerlo y permítele volver a intentarlo. Recuerda que es un momento de juego y que aprender jugando es más placentero.

Para estimular la motricidad gruesa, el vocabulario y la memoria

Selecciona música infantil con rimas y letras sencillas. Si le interesan los animales, elige canciones relacionadas con ellos. Bailen juntos imitando sus movimientos, utilizando gestos, posturas y expresiones faciales. Canten y disfruten juntos de los beneficios de la música.

Para estimular la creatividad, el lenguaje y el pensamiento

Busca disfraces de personajes favoritos, como héroes o princesas, y ofréceselos. Le encantará jugar con varitas mágicas, espadas o rayos láser. En esta etapa su imaginación es muy rica. Mantén un diálogo durante el juego preguntándole quién es el personaje y qué hace. Puedes participar adoptando un personaje, siempre que para él resulte divertido.

Para estimular la imaginación, el vocabulario, la secuencia y la atención

Los títeres pueden fabricarse en casa o comprarse, siempre cuidando que no tengan elementos pequeños, botones o materiales tóxicos. Crea una obra breve con personajes, un conflicto y un desenlace. Usa distintas voces y entonaciones. Seguramente querrá participar en la próxima función.

Para estimular la comunicación, el juego simbólico y la creatividad

Más que un juego, es una aventura emocional. Invita a tu hijo a ver una obra de teatro, visitar un parque o un museo. Estas salidas permiten descubrir sus intereses y fortalecer el vínculo compartiendo experiencias significativas.


Te invito a seguir leyendo mi artículo sobre las señales tempranas del TEA 👇


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